La derrota de Boca por 1-0 ante Cruzeiro por la Copa Libertadores dejó como una de las principales polémicas la expulsión de Adam Bareiro, quien vio la tarjeta roja por doble amonestación antes del final del primer tiempo.
El delantero paraguayo fue sancionado por el árbitro Esteban Ostojich tras un manotazo en la cara de un rival, en una jugada que generó fuertes reclamos por parte de los jugadores del “Xeneize”, que también cuestionaron la primera amarilla.
Luego del partido, Bareiro utilizó sus redes sociales para hacer un descargo en el que asumió su responsabilidad más allá de la polémica. "Solamente perdón a mis compañeros y a la gente de Boca. Sea errores o no del árbitro, a mí me toca manejar lo que hago", escribió.
En la misma línea, el delantero profundizó su autocrítica. "Hoy seguramente fallé y me toca tragar mierda, pero voy a trabajar mis errores para poder seguir ayudando a mis compañeros", agregó, en un mensaje que rápidamente tuvo repercusión.
La polémica y sus consecuencias
La expulsión condicionó a Boca, que jugó todo el segundo tiempo con diez futbolistas. El entrenador Claudio Úbeda también se refirió al arbitraje y dejó entrever su disconformidad. "Creo que está a la vista de todos cómo fue el arbitraje", expresó, aunque evitó profundizar en la crítica.